El artista argentino diseñó “Dragonland”, 4 mil metros cuadrados de una mitología que atraviesa culturas y épocas; entretenimiento y educación, unidos en una idea común aunque tienen alas, viajaron en barco desde París.

Treinta dragones en escala monumental forman parte de Dragonland by Ciruelo, la muestra inaugurada ayer en La Rural. Los organizadores estiman que en Buenos Aires la propuesta convocará a más visitantes que en la Ciudad Luz donde, en dos meses y medio, reunió a 75.000 personas. Un tercio de los dragones animatrónicos, es decir, dragones robots que pueden mover la cabeza, la cola y las alas, fueron diseñados sobre la base de la estética de Ciruelo (1963), el artista argentino residente en Barcelona; más precisamente, en Sitges, en una casa con vista al mar construida por él mismo. En Dragonland, que ocupa 4000 metros cuadrados del Pabellón Ocre de La Rural, se exhiben además pinturas y “petropictos” del compatriota que trabajó con George Lucas. Los porteños vieron algunas de esas obras en el Centro Cultural Konex años atrás. “Estaban en Buenos Aires aún y nos pareció apropiado sumarlas a la muestra en ese predio alucinante”, dice Ciruelo desde España.

 

El dragón atraviesa mitologías de antiguas civilizaciones de todas las regiones del mundo. Pueblos germanos, celtas, griegos y tehuelches dieron forma a ese ser alado, representante del más allá de las especies. Reptiles con alas de murciélago, peligrosos como tigres y temidos por los humanos, fueron descriptos de manera magistral por Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero enEl libro de los seres imaginarios, donde se estableció una genealogía literaria que iba de Chuang Tzu a Homero, pasando por Carl Jung.

Los dragones que invadieron La Rural impactan por igual a grandes y chicos. Los adultos, seguidores del arte que despliega Ciruelo, encontrarán en Dragonland pinturas e ilustraciones donde ese animal quimérico es protagonista en escenarios fabulosos. “Son geografías de los sueños”, indica el creador. Pero es sobre todo una atracción ideada para los niños, que podrán conocer todo un elenco de dragones que habitan leyendas

“Hace tiempo estoy vinculando los dragones a la cultura precolombina; es una novedad que aporto al arte fantástico en el hemisferio norte. Mayas, incas y tehuelches tienen una rica tradición mitológica, que nosotros llamaríamos fantásticas. En todas esas culturas el dragón se vincula con la trascendencia y no con el pasatiempo”, aclara.

La moda de los dragones se popularizó en el mundo entero. “Pero también hay una resonancia en esa atracción, que tiene que ver con cosas que van más allá del entretenimiento. Para mí, la imaginación es lo más importante que posee el ser humano. La figura del dragón evoca nuestros mundos de ensoñación.”Dragonland by Ciruelo activa una tradición milenaria a la vez que permite tomarse una vacaciones del mundo material.

 

Fuente:La NACION

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